La importancia de trabajar los límites para criar niñas y niños empoderados y conscientes

Desde que supe que iba a nacer mi primera hija fueron diferentes sentimientos los que se cruzaron en mi mente: emoción sin duda alguna, sería una niña, me preguntaba cómo iba a ser, qué cosas le iban a gustar. Fueron muchas preguntas las que surgieron, pero también apareció la incomodidad y el miedo, el saber que lo más probable era que tendría que vivir situaciones en donde algunos podrían hacerla sentir incómoda con su cuerpo o con sus ideas, por “tener que ser” una buena niña, o señorita o lo que sea. El miedo apareció a raíz de todas las veces que me gritaron obscenidades cuando yo era niña e incluso por situaciones de riesgo en las que me he visto enfrentada durante toda mi vida. Es una triste y grave realidad a la que sólo por ser mujer nos encontramos más expuestas a que nos ocurran situaciones violentas e incómodas.

 

Lo que han hecho las del colectivo Las Tesis, ha sido una liberación de muchas mujeres, y que han podido encarar a autoridades e instituciones, diciéndoles que no han cumplido su rol protector y que tampoco han hecho justicia.

 

Este escrito, lamentablemente, no es para evitar que estas cosas sigan pasando, creo que ese camino recién comienza a hacerse visible y que también se observan situaciones que estaban muy normalizadas. Sin embargo, desde mi lugar de mamá y mediadora, me gustaría poder invitar a los que les resuenen estas palabras a que podamos conversar con los niños y niñas sobre lo que pasa. Nunca es temprano, pero mediante un lenguaje adecuado les podemos entregar herramientas de prevención ante este tipo de situaciones.

 

Algunas recomendaciones que yo he seguido con mi hija:

  • Le cuento que su cuerpo es suyo que lo cuide y que lo trate con cariño.
  • Tratamos de que luego de ir al baño, se limpie y lave sola, no siempre lo logramos, sin embargo, lo incentivamos.
  • Puede no dar besos o abrazos si ella no quiere.
  • Le digo que, si algún día alguien no lo respeta y se siente violentada, estaré disponible para escucharla (ojo con decirle tú me cuentas altiro, porque pueden no estar preparados para hacerlo, lo importante es que lo hagan en algún momento y luego tomar cartas en el asunto para comenzar a sanar y reparar).

 

Esto nos ocurrió, ella me comentó que en el jardín al que fue durante algunos meses, un niño quiso tocarla en partes donde ella no se sentía cómoda. Ella tuvo la oportunidad de decir que no, y al parecer el niño no avanzó más. Nosotros sus papás, la retiramos del jardín, sin escuchar ni a la directora o a otras personas que pueden habernos encontrado exagerados, sin embargo, lo que me hizo tomar la decisión de retirarla no fue la experiencia con el niño, ya que podría entender que hay situaciones de curiosidad o de exploración, sin embargo, lo que me molestó de sobremanera fue que ella estuviera sola. No había adultos acompañándola, aquellas figuras con las que mi hija había generado vínculos, no estaban ahí para poder poner límites en conjunto y reforzar que lo que ella estaba haciendo al decir “no, no quiero que me toques” estaba bien.

 

Yo quería que en un futuro, la historia que contara mi hija, si es que recuerda esta situación triste e incómoda, no fuera “conté, pero no me escucharon” como le sucede a muchas compañeras de trabajo o amigas, quienes han pedido ayuda a familiares o instituciones en donde vulneraron su cuerpos y nadie les creyó, ni las contuvieron, ni mucho menos propiciaron el camino hacia la reparación. Quería demostrarle que a sus 3 años, mamá y papá le creyeron e hicieron algo al respecto. No fue fácil tener que organizar toda nuestra vida doméstica y profesional que claramente que se vio afectada, sin embargo, con el apoyo de nuestra familia y amigos logramos sortear de una buena manera la situación.

 

Si quieren comenzar este trabajo de límites y empoderamiento de los niños y niñas, les recomendaría algunos libros para tener a la mano en la casa: 

  • Libros en donde sale claramente cómo es el cuerpo y sus nombres reales, como vulva, vagina o pene.
    • El cuerpo humano (Editorial Flamboyant)
    • El cuerpo humano por dentro (Editorial Contrapunto)
    • El cuerpo humano por fuera (Editorial Contrapunto)
  • Libros en donde mamá o papá recalcan el amor que sienten por sus hijos independiente de cómo se porten o lo que hagan
    • Amor ( Editorial Forja)
    • Nosotros (Editorial Amanuta)
  • Libros donde aparecen personajes de niños y niñas fuertes e independientes:
    • Rula buscar su lugar (Editorial Tramuntana)
    • Cuentos de buenas noches para chicas rebeldes (Editorial Planeta)
    • El poder es tuyo (Editorial Contrapunto)
    • ¿Las princesas usan botas de montañas? (Editorial Picarona)